La sociedad sin dinero (Cápitulo 2 de ?: El surgimiento del dinero)
Existen numerosos conceptos que se fueron enquistando en la sociedad, uno de ellos es el dinero. Este, en la primer aproximación, nos parece un pilar fundamental en la estructura de nuestra sociedad, pero si profundizamos en la observación veremos que esto es solo una ilusión.
El dinero es simplemente una herramienta, un concepto que resulto muy eficiente para favorecer el comercio, y el cual le de dió la fuerza necesaria para tener a los humanos bajo su poder.
En sus inicios el comercio era una actividad muy precaria, funcionaba más como generador de variedad que como mecanismo de obtención de ganancia, estaba más emparentado con el compartir que con el negociar. Esta concepción cambió radicalmente con la aparición del dinero, y esta transformación fue, a mi entender, el error más grave de la humanidad, y la matriz de toda la desigualdad que padece la sociedad en la que vivimos.
Este bien abstracto ideal, es atractivo universalmente por su posibilidad de cambiarse por el bien concreto que más se desee, es fácil de acumular pues no se descompone ni se gasta, y es fraccionable por su carácter representativo, entre otras muchas cualidades con las que cuenta. Estas características volcaron a los humanos a dirigir todo su esfuerzo en obtener ese bien etéreo, introduciendo a la humanidad en una competencia voraz, donde la ganancia desterró a la voluntad como directora de las acciones de los individuos.
Desde ese momento la sociedad fue perdiendo seres libres, creativos, con individualidad, para plagarse de bestias de carga adoradoras del dinero y esclavas del comercio.